La Academia se suma a la web 2.0
Si la R.A.E. es famosa por algo es, sobre todo, por conservadora. Sin embargo, ahora hasta "chorrocientos" existe, y poco a poco va incorporando mejoras en su sistema, a pesar de que siga teniendo pendiente una mejor usabilidad de su sitio web. Primero fue el diccionario online, y otros catálogos lexicográficos a disposición del internauta. También añadió la posibilidad de buscar en el D.R.A.E. gracias a un plug-in, sin tener que navegar por la página.
Su último salto ha sido con la web 2.0: http://rae2.es, un medio para facilitar aún más las búsquedas. Se usa de la forma más sencilla, http://rae2.es/palabra y el sistema te devuelve el significado de la palabra. Según dice la página principal, "Es un servicio para una consulta más rápida y directa del Diccionario de la Real Academia Española, realizando tu consulta a la velocidad de la luz." Es exagerado e irónico hablar de la velocidad de la luz precisamente para la R.A.E., pero es parte del avance: la web social habla nuestro idioma.
Y es que la Academia ha terminado por darse cuenta de la importancia de la inteligencia lingüística; de cómo un potente control de la lengua facilita al navegante su rastreo diario. El corrector ortográfico y el lematizador que el diccionario tiene, sirve precisamente para esto.
Signifique lo que signifique la "web 2.0", parece que habla de la red social, de la accesibilidad… aunque finalmente no haya sido la web semántica que tanto se predijo. No se ha dado el paso definitivo, aunque ya comienza a sonar con mucha fuerza, y es cuestión de (poco) tiempo que demuestre ser la nueva forma de enfocar la web. En definitiva, la web semántica es la del lenguaje natural, hecho que no podía pasar inadvertido a una institución dedicada precisamente la lengua.
El lematizador es la herrmienta que te permite introducir cualquier palabra y el buscador se encarga de encontrar cuál sería la entrada en el diccionario. Por ejemplo, "bonita": el sistema te redirige automáticamente a la entrada "bonito, -a" (adjetivo); sin embargo, si buscas "bonito", te devuelve tanto la categoría adjetival, como la nominal (pez teleósteo, por si significa algo para alguien).
Tiene algunas carencias importantes de lematización: si introduces un plural, no reconoce su singular, sino que devuelve un mensaje de error (ejemplo: "bonitos"). El mismo error se da al buscar formas verbales: para encontrar la entrada de un verbo, hay que buscar únicamente por el infinitivo, porque no reconoce ni las formas personales, ni las otras formas no personales.
El corrector ortográfico está enfocado a dar sugerencias a palabras mal escritas o que no estén en el diccionario. La herramienta por ahora no está muy desarrollada, dado que parece contener únicamente errores comunes; de esta forma, "nuve" sugiere "nube", ya que es muy frecuente confundir la "b" y la "v". De igual modo, "camion", sugiere "camión", en vista de que es habitual olvidarse de las tildes. Detecta además algunos lapsus tecleae, "viuuda" sugiere correctamente "viuda". Más allá de este tipo de fallos, no corrige sino que muestra un mensaje de error. Por ejemplo, "camióne", "viude".
Más que la solución aportada, aplaudimos sobre todo que hayan dado con una cuestión tan importante, y que no tardará en estar presente para toda la web. Dentro de este ánimo innovador, es posible que pronto se asigne la letra B de la Academia a algún blogger.

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