>Ya han pasado unos días desde la noticia: Yahoo abandona su motor de búsqueda y lo sustituye por el nuevo Bing de Microsoft.
Stephen Arnold, en su indispensable blog Beyond Search, lo describe con términos tan certeros como melancólicos:
En su búsqueda por un segundo acto, Yahoo ha decidido dejar de ser una empresa de tecnología [...].
El único cambio real para los millones de usuarios de Yahoo es que probablemente verán alguna aparición de la marca “Bing” por algún sitio, y que los resultados de las búsquedas tendrán una apariencia ligeramente distinta.
Pero para los empleados y accionistas de Yahoo, el anuncio significa algo más: Yahoo es ahora un portal de entretenimiento, una confederación de “destinos”. Es la nueva AOL, pero sin contenido original.
Se ha hablado de una “revolución” en el mundo de las búsquedas. Pero es justo al contrario. La revolución, si acaso, vendrá en el mundo de la publicidad, donde los efectos de este cambio pueden ser devastadores. Pero en las búsquedas sólo significa que se elimina un esfuerzo de innovación, que un contendiente arroja la toalla y deja de intentar descubrir cosas nuevas; en resumen, que estamos peor que hace una semana. Ya tenemos el duopolio. Porque Google hace como que no se entera…
¿Habrá alguien capaz de romper esta situación?